Viernes, 19 Abril 2019

D Desarrollo Humano

¿Evoluación?

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“…el pequeñín corría alegre por el patio de la casa, dentro de las habitaciones y por doquier, era fantástico ver tanta alegría manifestarse en un pequeñito, estar sobre el trozo de una tabla en donde apenas cabía y con riesgo de que alguna astilla se incrustara en sus piecitos este pequeño imaginaba estar en un enorme barco que el capitaneaba, con sus ojitos alegres entrecerrados podía visualizase recorriendo los mares, descubriendo tierras nuevas vírgenes en donde iniciar un nuevo reino, de ahí saltaba a la piedra más enorme, al montón de arena subiendo y bajando con ímpetu lo cual significaba correr y galopar entre la maleza de grandes bosques, acompañar su travesía con fatigas inclementes que solo el saber la recompensa de encontrar a la princesa en ese recorrerrido le daba fuerzas para continuar.

Y así saltando de un lugar a otro pasaba algunos momentos que para él eran interminables a pesar de ser solo instantes en donde pasaba de ser aquel jovial caballero ávido de conquistas de reinos, amores, sentimientos y de ayuda a quien necesitara de él, de la misma manera regresaba a su caja de juguetes al rescate de su trompo, balero, avioncito y tantas cosas que su pequeña bolsa del pantalón mágicamente hacia caber en ella.

Así mismo aquella niña de apenas una limitada trencita la cual más tardaban en tejérsela que ella en liberar y practicar sus propios peinados, ella misma verla atrapando a cuanto insecto o mascota se atravesaba frente ella para realizarle minuciosas revisiones para practicar y ejercer los primeros auxilios que en su mente se gestaban para desear en un futuro ser una gran enfermera, divertida con todo lo que podía improvisar jugando a realizar grandes platillos y postres que la motivaban a ser  chef a futuro, buscando y dándole forma a todo pedazo de papel y tela de vestidos y trajes jamás imaginados por las modas en cuestión y de ahí correr al refugio de los brazos de sus padres con la inocencia y fragilidad atenta a explicarles la razón de su miedo y que solo era para sentirse entre los brazos de quien ella sabe le aman.

Las mañanas, tardes y noches son inolvidables ante situaciones como estas, los murales dignos de halagos como el mejor cuadro realizado por el milenario y admirado Miguel Ángel, aquellos dibujos interminables que mil hojas sueltas, libros, revistas y muebles no fueron capaces de albergar pues el talento estaba desatado y había que plasmarlo lo más inmediatamente posible antes de que se pasará el momento de inspiración por aquellos pequeñines que han dado alegría a muchos y muchos hogares en todo el mundo; aquellos pequeñitos que dan vida y hacen posible este mundo…”

Amable lector deseo haya usted podido permitirse visualizarse y visualizar al pequeño ser que usted ha sido y a aquellos seres que ahora le provocan sonrisas sanas, sentimientos nobles y felicidad en su diario andar.

Si usted es “modelo 70, 80 y poco antes de los 90”, entenderá un tanto más completo este ejemplo, esta narrativa inicial, no puedo asegurar que quienes venimos de estas generaciones seamos mejores o peores solo que después de los noventas algunas cosas que pueden parecer simples o comunes no lo son pues desde la convivencia básica han cambiado, los juegos y juguetes también han quedado atrás, las rondas infantiles, fabulas  e historias fantásticas en muchos hogares han sido debilitadas por el uso desmedido de la tecnología, juguetes electrónicos y otros factores interesantes sí,  pero que hacen marcada en ocasiones las ausencias emocionales al interior de los hogares.

Las historias, fábulas, cuentos inspirados en la sensibilidad propia en muchas ocasiones han sido desplazados por la comodidad de “ponerles a ver películas” a los niños para que no interrumpan otras actividades, la integración que provocaba jugar a la comidita o practicar peinados con las niñas, el saltar y viajar en travesía con el niño colocándole su sombrero de marinerito elaborado con un trozo de papel fácilmente han sido desplazados con una tablet, celular de moda y mil juegos virtuales que le acompañan.

Es parte de la “evolución” de ello estoy seguro (no siempre de acuerdo), es importante avanzar en paz e involucrarnos en las situaciones actuales, estar a la vanguardia pues forma parte del vivir y de la supervivencia pues así como en algún momento aprendimos a abrir una lata de alimentos tan solo con una desgastada navaja o cuchillo en donde seguro estoy en muchas ocasiones nos cortamos pero aprendimos a hacerlo, ahora es importante conocer en la mejor medida e interés propio el uso de medios digitales y de comunicación, perderles el miedo sin pensar “lo descompondré”, pues tal vez se desprogramen y lo tengan que reprogramar pero ello nos permitirá entender al menos en una parte que hacen las nuevas generaciones con lo que tienen a la mano.

Amable lector, estamos en el mes dedicado a honrar a la niñez ya sabemos que todos los días deben ser para honrarles sin embargo se estipulan días para recordarnos algo en especial y este es el caso, le recuerdo a usted lo, importante de su niñez independientemente de cómo la haya vivido, seguro estoy que ni los malos momentos, las posibles carencias, problemas ni otros factores; nada de ello puede ni debe opacar aquellos importantes sentimientos que albergue en su estado emocional infantil y eso es digno de ser honrado cada día por usted mismo y revalorarse asertivamente.

Soy Anastasio Díaz Meléndez y es un honor presentarme ante usted cada viernes; ¡hasta pronto!

 

 

Noticias de Tlaxcala

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