Lunes, 22 Julio 2019

E El baúl del recuerdo

Se cumplen 101 años de la muerte del General Domingo Arenas

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Gildardo Magaña había citado a Domingo Arenas a “una conferencia amistosa” y amistosamente lo apuñaló por la espalda. Así lo menciona Otilio Montaño en su Testamento Político.

El Baúl de los Recuerdos se abre para comentar que habían pasado un poco más de cien años de que había iniciado el movimiento de Independencia de México y siete años de que había estallado la Revolución Mexicana,  cuando aquel día 30 de Agosto de 1917  asesinan al General Domingo Arenas Pérez, el hombre que el día 20 de agosto de 1916 repartió la tierra a mil cuatrocientas familias Zacatelquenses  y con esta acción hace una realidad la existencia del ejido en Zacatelco;  aquel que por condiciones económicas siendo apenas un niño tuvo que jugar a ser hombre para ayudar al sustento de su casa;  al que se convirtió en héroe Revolucionario y que tardó mucho en ser reconocido por su propio pueblo.

Y es que el 28 de agosto de 1917, salió al medio día de San Martín Texmelucan, para dar cumplimiento a una invitación; dejando ordenado que una escolta de 50 hombres, saliera al otro día, para incorporarse con él, pues tenía que asistir a una entrevista que se verificaría en la hacienda de Huexocoapan, en el pueblo de San Pedro Coaco, en la ciudad de Atlixco, Puebla; con los generales zapatistas Gildardo Magaña y Fortino Ayaquica el día 30 del mismo mes y en la que presentarían las condiciones que deseaban se les diera, por parte del Gobierno Constitucional, para su unificación, de lo que tenía conocimiento el General Obregón, ministro de la Guerra.

Acompañaron al General Arenas, solamente el Coronel Eduardo Rayón, un Mayor de apellido Aguilar, así como los asistentes de cada uno: Gonzalo Loaiza, Evaristo Arauz y uno más de nombre Crispín Loaiza. La escolta se quedo como a un kilómetro de distancia, porque así fue previamente acordado entre ambas partes. Al llegar al lugar donde lo estaban esperando los generales zapatistas, y después del saludo, al parecer sincero, entraron en conversación sin sospechar seguramente, ningún movimiento de su criminal intención.

En el momento en que se encontraban discutiendo las condiciones que pedían para su unificación: Salieron de su escondite varios hombres armados, rodeándolos rápidamente, sin darles tiempo de defenderse, y los atacaron a puñaladas, y según el dicho de algunos testigos, el General Magaña, fue el que apuñaló al General Arenas, y cuando vieron caer a sus víctimas los remataron a balazos, ordenando Magaña a sus hombres que cargaran el cuerpo del Gral. Arenas a lomo de mula, pero que antes le cortaran la cabeza para llevársela a Emiliano Zapata, como muestra de que se cumplían las ordenes.

Como la escolta que acompañaba el General Arenas, de cincuenta hombres, se había quedado lejos del lugar de los hechos, ésta no pudo actuar, pues cuando llegaron, ya los asesinos habían huido rápidamente con rumbo al Estado de Morelos. Al tener conocimiento de los hechos, el General Cirilo Arenas, -hermano del General Domingo- rápidamente organizó una columna de dos mil hombres para perseguir a los criminales.  

Posteriormente se comisionó al Teniente Coronel del Estado Mayor de la Brigada “Matamoros” Erasmo Sarmiento Cabrera, para que acompañado del periodista Munguía, marchara a la ciudad de Puebla y gestionara ante el Gobernador del Estado de Puebla Dr. Alfonso Cabrera, las ordenes necesarias, para recoger los cadáveres de los militares asesinados.

En efecto, así lo hizo, y a las tres de la tarde del siguiente día se los entregaban, marchando en el tren que salía para Atlixco, Puebla. Habiendo hecho -dicho oficial- una minuciosa investigación con las autoridades y vecinos de Huexocoapan, Puebla, de los hechos. 

Acompañaron al General Cirilo Arenas en persecución de los zapatistas asesinos, los generales Alberto Pérez, Trinidad T. Telpalo y otros jefes de las fuerzas Arenistas, pero ya no les dieron alcance, por haberse dispersado rumbo al Estado de Morelos, ignorándose hasta la fecha, donde quedó la cabeza y cuerpo del General Arenas, considerándose que  por el odio que le tenían, por haberse unificado al constitucionalismo, lo pudieron haber arrojado en alguna barranca, donde fue devorado por las aves de rapiña o fieras, que por esos lugares existen.

El próximo 30 de agosto se cumplirán 101 años de haber sido asesinado el General  Domingo Arenas Pérez a los 29 años de edad, asó terminó la vida de uno de los personajes zacatelquenses de gran trascendencia revolucionaria y entonces nace la leyenda, el personaje, el héroe, aquel que ha sido cuestionado e ignorado y que finalmente surge a través de la historia como unos de los principales protagonistas de la Revolución Mexicana. Y ahí lo vemos montado en su caballo en el parque de Zacatelco, como queriéndonos decir ¿qué pasa pueblo? ¿Por qué tanta injusticia?... Creo que mi esfuerzo no sirvió de nada.

Es importante aclarar que existen varias versiones de la muerte del General Arenas Pérez, y que incluso su familia cuenta diferentes narraciones acerca de su muerte. 

Sin duda el General Arenas, en la región centro sur es el personaje más sobresaliente del periodo de la Revolución Mexicana, el hecho se comprueba cuando vemos que el 30 de agosto, de cada año, es la única ocasión que se concentran en Zacatelco todos los poderes del Estado de Tlaxcala. 

 

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