Viernes, 18 Enero 2019

E El baúl del recuerdo

¡Feliz año 2019!

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Dedicado a mis amigos: Melesio, Carlos, Manuel, Martín, Aldo, Jaime, Joel, Maximina

“Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio”. 

El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

Seguramente desde que el hombre tuvo uso de razón sintió la necesidad de dividir el tiempo en periodos regulares para poder administrar su vida, lo que dio origen a los años, meses, semanas, días, horas, minutos y segundos. 

Las primeras mediciones del tiempo se hicieron a partir de observaciones astronómicas y durante mucho tiempo el cielo fue el “principal instrumento” de medición tomando en cuenta los fenómenos físicos que se repetían de forma periódica, tales como: la sucesión del día y la noche, el cambio de las estaciones del año, el cambio aparente de la posición de las estrellas, etc., se aprovechó su regularidad para construir instrumentos que midieran intervalos de tiempo. Entonces podemos afirmar que el primer “reloj” que estuvo a la disposición del hombre fue el cielo, todavía en este tiempo tenemos excelentes observadores del cielo y son los campesinos. Pero a lo largo de la historia aparecieron inventos cada vez más sofisticados que permitieron “observar” lapsos de tiempo que comprenden desde los calendarios que registran días, años, décadas, siglos, pasando  por las clepsidras, velas, cuadrantes y otros instrumentos que miden periodos más cortos, como las horas, minutos y segundos que van desde el reloj de arena, hasta relojes de átomos de cesio, cuya precisión se mantiene durante 30,000 años. A Propósito distinguido lector ¿Desde cuándo no ha observado con detenimiento un amanecer o un anochecer y ha tenido curiosidad por observar cual es la posición de las estrellas? 

En la inexorable cuenta del tiempo y en el ciclo de los años llegó diciembre con las Posadas, la Nochebuena y la Navidad y consecuentemente el año 2019. Claro, este nuevo ciclo nos invita a hacer un alto en el camino para reflexionar en todo aquello que ha quedado atrás, hacer un recuento de los logros obtenidos, de los intentos fallidos, de los sueños frustrados; es un periodo de grandes cambios, de nuevos comienzos y antiguos finales. Claro, tendremos que recordar con nostalgia al amigo, vecino, padre, madre, hermano o familiar que dejo este mundo, al que tuvimos que acompañar hasta el panteón, o bien, a aquellos seres queridos que se encuentran en otro país por cuestiones de trabajo. Desde luego, también asistimos a presenciar el milagro de la vida al ver nacer entre los amigos o familiares a un nuevo ser humano. 

Desde luego que la fiesta no termina ahí,  falta la llegada de los Reyes Magos, que sucede el 6 de Enero, ya en estos días los niños de Zacatelco y de todo el mundo cristiano se prepararan  para recibirlos: Se portan bien, no dicen groserías, hacen sus tareas, escriben su carta  y se encuentran con la incertidumbre de que les traerán, pues al hacer un análisis, algunos concluyen que se han portado bien, otros se muestran un tanto desconcertados cuando se les pregunta ¿Y cómo te has portado? y contestan “Pues más o menos, la verdad es que no me he portado muy bien” 

Por otra parte está el papel de mamá, papá y los hermanos mayores quienes “sutilmente”  les dicen “Obedece porque los Reyes te están viendo y no te van a traer nada”. Así llega el día tan esperado por un lado los Reyes Magos preocupados por no poder cubrir  todas las expectativas de los niños, pues resulta que aunque son Magos también se ven afectados por la crisis que impera en el mundo y por otro lado, ver  la alegría de los niños que recibieron sus regalos, por fortuna esta maravillosa tradición todavía se conserva en Zacatelco y en gran parte del mundo.

La tradición cuenta que los Reyes Magos vinieron del lejano Oriente, eran tres astrólogos conocedores del mapa de las estrellas, cuyos nombres son Melchor Gaspar y Baltasar, que se transportaban en un camello, un caballo y un elefante y que iban guiándose por una estrella que los condujo hasta Belén, conocida como la Estrella Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y lo adoraron, ofreciendo oro, incienso y mirra. Antes de llegar a la ciudad de Jerusalén, encontraron al rey Herodes, quien astutamente los exhortó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño, y así poder ir él también a adorarle. (En realidad, lo que quería era saber donde se encontraba para darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes). Por esta razón el 28 de diciembre se celebra el día de los Santos Inocentes. Con esa frase que dice “Inocente palomita que te dejaste engañar”

A propósito… ¿Todavía se acuerda de los juguetes que le trajeron los Reyes Magos: El Trompo, Los carritos de madera, el balero, las muñecas de trapo, pelotas? ¿Todavía conserva alguno de ellos? ¿Cuál es el que trae más recuerdos? Hoy los tiempos han cambiado y los juguetes también,  la electrónica impera pero recordemos que los niños seguirán siendo siempre niños y esperan algo con que jugar. 

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